La Moringa el árbol milagroso

La Moringa es una planta originaria de la India, cuyo descubrimiento, tanto de sus propiedades como de sus beneficios se remonta a no más de un siglo atrás. Se trata de un árbol que crece rápidamente en climas tropicales y subtropicales y que logra alcanzar hasta 10 metros de altura. En sus vainas largas y delgadas que llegan a medir de 20 a 40 cm se producen semillas oleaginosas de las cuales se extrae un aceite que tiene muchas aplicaciones. Adicionalmente a eso, la moringa presenta una sustancia llamada pterigospermina que se usa frecuentemente como eficaz antibiótico. Por otro lado, otra sustancia importante que presenta este árbol es el isotiocianato cuya acción antibiótica combate usualmente la bacteria causante de la gastritis (helicobacter pylori) y el cáncer de estómago. Las hojas, semillas, corteza y flores de esta planta son utilizadas también para combatir los hongos que afectan la piel de los seres humanos; y, además, estas mismas partes del árbol de Moringa son esenciales, como productos útilmente tratados, para prevenir y combatir la desnutrición en niños y adultos.

Ahora bien, una de las aplicaciones del aceite que se extrae de las semillas, al tratarse de un aceite de alta calidad rico en ácidos grasos instaurados, radica en ser un ingrediente natural para la preparación de ensaladas y, por otro lado, en servir de combustible para las lámparas, diferenciándose de otros aceites en que no se pone putrefacto con el paso del tiempo.

En términos generales, la moringa posee un alto contenido de vitaminas (A, B1, B2, B3, C), proteínas, minerales y antioxidantes (calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso, fósforo, potasio, zinc) que hacen de esta planta una fuente de propiedades óptimas para la nutrición y salud humanas. En efecto, además de los ya mencionados, la moringa nos provee otros beneficios de gran importancia para la salud física y mental, como son: incrementa las defensas naturales y promueve la estructura celular del cuerpo; controla de forma natural los niveles de colesterol sérico; reduce la aparición de arrugas y líneas finas, embelleciendo la piel; promueve el funcionamiento normal del hígado y el riñón; suministra energía; suscita una correcta digestión; ayuda al buen funcionamiento del sistema circulatorio; actúa como un anti-inflamatorio y regula los niveles normales de azúcar en la sangre…beneficios estos que, como se dijo, producen una sensación de bienestar general.

El calcio es un mineral altamente presente en la moringa y, por ende, su consumo es muy importante para el crecimiento, el mantenimiento, la reproducción del cuerpo, la prevención de la osteoporosis en la vejez y el reforzamiento de los huesos en los jóvenes y adultos. Por otro lado, en cuanto a la alta cantidad de hierro que posee la moringa, su consumo ayuda a la formación de hemoglobina y mioglobina, los cuales transportan el oxigeno a la sangre y los músculos, evitando, además, la debilitación del sistema inmunológico y mejorando la actividad mental. El potasio presente en la moringa ayuda también a la regulación del balance de acido-básico y el agua en la sangre y los tejidos del cuerpo.

En cuanto a los 46 antioxidantes que aproximadamente posee la moringa, los cuales reducen el efecto de los radicales libres, son bastante benéficos para la prevención de formaciones peyorativas en el cuerpo, para controlar los síntomas del proceso del envejecimiento y fortalecer la salud cardiovascular. Así, todos estos nutrientes que constituyen a la moringa forman un suplemento nutricional óptimo para nuestra salud.

por: Jhon Jairo Benavides Acosta
Te gustó este articulo?

Consejo del día

No uses toallas para secar tu cara

Despúes de ducharte o de tu rutina de limpieza no uses toallas para secar tu cara, dejala que se seque naturalmente y en cambio aplica un poco de crema humectante.Asi lograrás mayor hidratación ya que los productos de belleza penetran mejor sobre la piel húmeda y evitarás que las bacterias que se acumulan en las toallas le hagan daño a tu piel.

Más Consejos»